23 de marzo de 2010

TIEMPO LARGO DE INVIERNO

El viejo lagarto andaluz, aprovecha la afortunada tarde en la que el sol sale a calentar su pellejo, tras cinco meses continuados de lluvia y nublo, para sentarse a escribir su crónica. Le produce un sentimiento casi olvidado, el del calor natural que recupera su fuerza, después de un invierno que empieza a perder su reinado, o el de una cercana primavera aun en gestación. Febrero es como el vientre abultado de la hembra encinta que anuncia la pronta venida de algo nuevo.

Ya se sabe, en Andalucía siempre es muy cierto el decir de viejos: En Febrero busca la sombra el perro", y se contesta: "si pero más a lo último que a lo primero".
Todavía tendremos tardes de chimenea, palos de lumbre y humo. De ese humo, que en el fogón, nos produce el viento jaenero cuando desde el oeste ahoga los brocales de las chimeneas y golpe inmisericorde los ventanales para indicarnos que las calles son suyas.
Ha sido un invierno de los antiguos. De cuando el empedrado de las calles se enseñoreba con el agua, bailaban los tendidos eléctricos en los callejones, titileaban la escualidad luz de las bombillas de 125 y los serenos voceaban, chuzo en mano en las infernales noches del invierno jiennense.
El encierro invernal es por eso tiempo de recuerdos, demasiado buenos o demasiado tristes, pero siempre demasiados.
Todo tiene su tiempo. Detras viene la primavera y casi no tendremos tiempo de pensar, sino de contemplar.

1 comentario:

Antonio Morales dijo...

Iba a comentarte algo cuando de pronto he escuchado....Yuhuuuuuuuuuuu...!Dios mio! !La llamada del Óvulo!. Y yo sin hacer los deberes de metafísica, sin los que me imposible acceder al conocimiento bíblico del personaje...sin metafísica y a mi edad, levantar el espíritu cuesta mucho...sobre todo si siempre hay que alzarlo ante la misma filosofia. Me enfrentaré al debate con la fuerza del que no teme al tiempo...si me dejan. Muy bueno tu blog. Que sigas bien.