4 de diciembre de 2020

LOS EQUILIBRISTAS

 


¡¡ Los equilibristas¡¡ gritaban los liliputienses de la película de Fellini, haciendo vibrar la erre,  para enfatizar de esta manera  el anuncio de  la llegada del circo.  Las tardes cobreadas del otoño provinciano que permitía el sol de un octubre precursor de lo invernal nos conducían a la feria de un noble mediante la santificación del jolgorio planificado desde el orden civil.  Así, Lucas el del toro evangelizador,  se convirtió  en adalid de la caseta y el pincho con cerveza gracias a preceder al apellido del noble Iranzo.  La carencia y escasez de medios de comunicación de aquellos años de niñez no nos permitían enterarnos con anticipación que llegaba el circo. Porque la feria era el circo. La cartelería, poca por la escasez de papel,  se concentraba en los lugares más concurridos, y algún que otro ejemplar se exponía en los barrios. Había sin embargo otro elemento que  ejercía de anunciador. El aire, que desde el recinto ferial ejercía de pregonero  a los barrios altos  con  un olor característico de aquella gran lona que albergaba la expectante ilusión: las fieras. Era el olor de las fieras, y entre ellas la atención se fijaba en aquellos leones que con su enorme melena y terribles fauces ocupaban la mayor parte de la propaganda. De aquellas fieras desconocíamos casi todo, salvo ser voraces devoradoras de cristianos en los circos romanos, según nos daba a entender la enciclopedia Álvarez, única ventana de la cultura dirigida de aquellas décadas. Algún que otro león aparecía de forma esporádica: fiero,  estrangulado por Hércules, o manso a los pies del evangelista San Marcos. Hoy las camadas de leones, se reproducen más en Wall Street, que en el parque africano de  Serengueti, democratizando la ley del carnívoro: matar para vivir. Han transformado su voracidad depredadora de cristianos  por un menú de pobres y estúpidos avarientos que creen haber encontrado la fórmula de la piedra filosofal en la especulación. Los circos han venido cada vez a menos. Quizás porque el gran atractivo de la carpa era el asombro y la ilusión, difuminados por los avances de la televisión y las redes sociales, otro gran circo adaptado a la oferta consumista. Ya no hay magia, y el truco se ha convertido en estafa y engaño. Porque ya no se trata de sacar nada de la chistera. Todo lo contrario. Meter en ella cuanto más se pueda. Los equilibristas son ahora los que con tres trabajos temporales no llegan a final de mes. Así andamos cuando el circo de nuestra estrella central se ha apagado. Se acabó todo lo que giraba alrededor de él.


16 de junio de 2020

SU ORDEN NATURAL


Ya os han convencido que el “orden natural”  tiene que ser así. Lo han vuelto a hacer. En 2011 nos contaron que la culpa de la crisis era de Zapatero. Resulta que la economía se hundió como consecuencia de la desregulación financiera creada en los Estados Unidos, en donde a saber no existe ninguna dictadura marxista-leninistas-bolivariana y menos aún venezolana. Las hipotecas basura las crearon los mismos del Partido Popular en el otro lado del océano.  No nos olvidemos que quien practica una misma doctrina, no se diferencia porque cambien de país. Luego hicieron la reforma laboral de 2012.  A golpe de decreto. Sin el consenso del que tanto hablan. Precarizaron el empleo y los salarios; nos recortaron en educación, dependencia, sanidad, igualdad, etc. Solo había dinero para rescatar a sus amiguetes los banqueros. Descubrieron que se ganaba más dinero llevándose las fábricas a China. No le pusieron pegas a un país con una DICTADURA COMUNISTA. Ya no se trataba de ideologías y formas opresoras. La cuestión estaba en  que un chino trabaja por 80 euros al mes y aquí les costaba 1000 euros. Se trataba de ganar 920 euros más de beneficios por cada trabajador. Se deslocalizaron industrias; vaciaron a España de puestos de trabajo, de fábricas y se llevaron los dineros a paraísos fiscales. Solo se trataba de ir y venir a China las veces que hiciera falta. Y cuando China se infectó nos trajeron la enfermedad.  Con un sistema sanitario público al que habían dejado de inyectarle la necesaria financiación, la enfermedad se cebó en la ciudadanía española. Rápidamente buscaron al igual que en 2011 un culpable para cargar con todo. Zapatero no vio venir la crisis y ahora Sanchez, cegado por el comunismo bolivariano  tampoco fue capaz de ver la pandemia que galopaba como un rayo sobre España. Curiosa ceguera que solo afecta a la vista y perspicacia de quienes han gobernado bajo el modelo socialdemócrata, mientras la clarividencia, el acierto y el progreso de la derecha neocapitalista solo está en manos de aquellos a los que se les ha aparecido Dios y les ha hablado, tal y como nos manifestó Aznar.  Mi única habilidad es llevar más de seis décadas a mis espaldas; haber visto, leído y  oído. Suficiente para que no me tomen ni por tonto ni por chino.

24 de mayo de 2020

III CUADERNO DE BITACORA CORONA V


DÍAS 5,6,7 y 8


Los primeros días han pasado. Al principio parece difícil sustraerse a la limitada geometría del camarote. No solo porque te coarta tu geografía diaria; además te ha robado el horizonte. No importa. Hay horizontes que no están al alcance de tu vista, porque están dentro de ti. Son los que sueñas noche tras noche cuando duermes y que se perpetúan todas las albas. Luego los adornas con rocíos que llenan de perlas brillantes tus verdes valles salteados de colores florales. Y luego, como una cinta de terciopelo, te dejas rodear por la adolescente calidez de un sol que tímidamente extiende su dorada cabellera por tu mágica creación.  
Ves, como es posible romper el límite impuesto, tirar las murallas de Jericó, con la música de la magia interior.
Todavía te queda mirar por el ojo de buey y contemplar la realidad exterior y ser capaz de distinguir el horizonte de azules. Arriba las gaviotas. Abajo las estrellas, que por la noche suben a confundirse con sus hermanas del firmamento.

Y cuando puedas, sube a la cubierta de tu nave solitaria y canta con  el poeta Paul Valery:

¡Se alza el viento!… ¡Tratemos de vivir!

Cierra y abre mi libro el aire inmenso,



20 de abril de 2020

II CUADERNO DE BITÁCORA DEL BUQUE CORONA V


DÍAS, 2,3 y 4.
Hace unos diez días se veía venir el temporal.  Este no iba a ser uno más. A diferencia de otros momentos históricos en que la humanidad se ha tambaleado, en esta ocasión los avances científicos nos daban la impresión de habernos instalado en una fortaleza inexpugnable capaz de resistir todos los ataques de los males pasados y venideros.
Ahora nos damos cuenta que somos aldeanos globales, pero sobre todo aldeanos, desde el punto de vista de pertenecer a un núcleo mínimo que a nosotros nos parece ser el centro de referencia única. 
 Acabamos de descubrir que el sol no gira alrededor de la tierra. 
La globalización nos ha desbordado. Tras las crisis económicas, ahora nos vemos afectados por una pandemia que nos arrolla como las hojas que caen a la corriente de un rio. Es entonces cuando nos damos cuenta  de nuestra fragilidad. 
El pasado no lo podemos modificar, sólo actuar en el presente para mejorar el futuro, pero nos empecinamos en repetir conductas y grandes errores. Tras la guerra mundial de 1914, la sociedad europea convino que no habría más confrontaciones. Así,  se denominaron a las décadas siguientes: los felices años 20 y los alegres años 30, después vendrían los belicosos 40. La euforia se adueño de aquellas generaciones que muy poco después volverían a los campos de batalla bajo fórmulas y justificaciones  más crueles que las anteriores. El doloroso olvido del pasado. 
Cuando despuntaban las primeras señales sintomáticas, me expresaba en las redes sociales: Veremos a grandes convertirse en villanos y a pequeños convertirse en grandes. Transcurridos cuatro días de navegación, la palabra se hace realidad. 
Estamos aprendiendo a valorar a colectivos que prestándonos servicios esenciales han sido vistos como objetos naturales de un paisaje, que a fuerza de pasar muchas veces ante él, pasa inadvertido ante nosotros. Se nos ha detenido el tiempo; realmente ni siquiera era nuestro porque lo estamos malvendiendo; mal utilizando en cuestiones fútiles. Nos hemos detenido y comenzamos a darnos cuenta de la contribución que aportan a nuestro bienestar todas esas personas. Además lo proclamamos públicamente en un coro vespertino de solidaridad y agradecimiento. Aprendemos que hay una disciplina necesaria individual para resolver un problema común.
Las reclusiones en los hogares son duras; no lo podemos negar. Pero seamos positivos y pensemos que quizás estemos haciendo un curso de humanidad. Falta nos hace.


20 de marzo de 2020

CUADERNO DE BITACORA DEL BUQUE CORONA "v". DIA 1


El último buque en el que navegué se llamaba MONARCH. Involuntariamente me han embarcado en otro.  Uno de los elementos que simboliza a tal nombre, se muestra ahora a ambos lados de la proa y nomina su popa: CORONA “V”.  En este caso no creo que sea casualidad; mas bien causalidad. 
Me preparo para hacer una ruta  imaginaria. No va a ser marítima, aunque tengo la gran ventaja, como las gaviotas, de vivir en la cofa y desde aquí veo y huelo otros mares sin agua en los que el aire de barlovento mueve espumas de verdes y platas.  
Para trazar rumbo, he buscado en mi biblioteca algún ejemplar de LA PESTE de Camus y no lo he encontrado, pero en la memoria del navegante queda una de sus instrucciones: En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio. 
El silencio confinador me llama a hacer constantes visitas a la terraza.  Me aterra el desacostumbrado vacío de la calle, el horror vacui. Siglos aristotélicos de una naturaleza que aborrece el vacío, rompen el equilibrio del conocimiento. 
Buscas desalentadoramente alguna nota  en el pentagrama del  instrumento urbano  que produzca algún sonido. Solo, silencios y silencios, que sólo tienen sentido cuando callan a corcheas, fusas o semifusas. Nada discurre por abajo. Por  arriba se solapan blancos y azules sin ningún tipo de competencia.
 Por fin recurro a Bach, y me acompaño con su concierto para violín en la menor BWV 1041. La quietud queda rota y sosegada armónicamente. Me doy cuenta que la navegación va a ser larga y lo mejor es preparar la megafonía.  Hay que seleccionar  la audioteca. Como el orden de la vida monacal. Un canto para cada hora. Vivaldi y Bach por las mañanas; por las tardes los conciertos y al anochecer los nocturnos  y valses de  Chopin. 
 Queda la lectura. Leía con rapidez una de las últimas novelas de Haruki Murakami, un japonés que me tiene enganchado desde hace tiempo. Estaba a punto de terminar la primera parte de “La muerte del comendador” cuando este embarque inesperado me ha impedido acceder a la biblioteca para proseguir con su continuación.
 Cae la tarde y la noche. Las luces de posición de los otros navegantes solitarios se encienden y el silencio es roto solidariamente. Es verdad el aserto de Camus en relación con las cosas dignas de admiración que suscita el género humano. Me quedo finalmente con parte de lo escrito sobre una bandera belga : Après la nuit et la peur. Après la noir coeur. Les mauvais jours fluirant.La lumierè vaincre les ombres.  
Ninguna nota más a esta primera hoja del cuaderno de bitácora.

19 de febrero de 2020

LA MANO QUE MECE LA CUNA


Hemos asistido, hace unas semanas, al funeral de un óbito que hace tiempo tuvo lugar. El del Brexit. Desde que el premier Cameron convocara aquel referéndum, los británicos tomaron una decisión que se han encargado de afianzar durante el tiempo transcurrido hasta el 31 de enero pasado. 
Pero esta decisión, a mi juicio, se sustenta en un plebiscito cuyo refrendo de 51% a 49%  evidencia una ajustada diferencia de apoyo a la salida de la Unión Europea. La aritmética democrática es correcta. No tanto la política que se va a encontrar con una sociedad polarizada en dos bloques prácticamente iguales. Administrar esta situación va a requerir afinar el arte de la gobernanza política de mano del Sr.Johnson al que le acompaña  una holgada mayoría parlamentaria conservadora, pero carente del toque fino en el diálogo. En los últimos cinco años la sociedad británica ha visto como aumentaba la desigualdad.
 Es en este caldo de cultivo en donde arraigan los populismos y la decisión del brexit no ha sido ajena  a ello. Sobre esto ya apuntaba algo en un anterior artículo  “La nueva Europa”. El tiempo de las emociones se ha acabado ya, incluyendo la enternecedora despedida de Bruselas, con cántico de adiós “boy scout” incluido. Pensar que los economistas y los politólogos van a ser los encargados  de marcar los nuevos rumbos de la Europa comunitaria sería un error histórico tan monumental como el cometido por los ingleses decidiendo darle un portazo al viejo continente.  
Creo que todavía, (al menos en España) no se ha tomado conciencia de que las decisiones en muchas materias no se toman en Madrid. Es cierto que el índice de participación electoral en 2019 con un 60,73% ha estado por encima de la media europea: 50,66%  sin embargo este ejercicio democrático ha de estar acompañado de la exigencia continua a nuestros representantes en todos y cada uno de los días que componen los cinco años de mandato. 
Si nos invade el resentimiento vengativo y facilón como única fórmula hacia el vecino que nos lleva la contraria en la comunidad habremos caído en lo emocional dejando fuera la fría herramienta de la razón.  
Tras el paso de la ruptura hay más cosas. Las bases americanas en Europa se montaron como avanzadilla para combatir la amenaza del “demonio comunista”. La economía europea constituye una seria competencia frente a los mercados de Estados Unidos. 
Inglaterra es sin duda el mejor lugar en donde instalarse y montar un sistema defensivo para frenar economías que erosionen la mejor partida de sus balances: el beneficio.

21 de diciembre de 2019

LAS DAMAS DE PRAGA




Un callejón angosto en Praga. No recuerdo su nombre. Al menos con seguridad. Puede que fuera Belemska, pero la memoria no me lo sugiere con claridad.  Sin embargo, me queda la nítida  imagen de aquella tienda de máquinas de fotografías, ancladas en un pasado que detuvo muchas cosas. Un escaparate de asilo arqueológico. De tiempo congelado. Unos metros más abajo,  en otro viejo edificio que intentaba sobrevivir al calendario, conocí a las damas de Praga.  En su interior, dos habitaciones de paredes cubiertas por el polvo, impedían descubrir el color que le fuera asignado antaño. Dos ventanas altas y estrechas, recogían  la escasa luz de la calleja. Desde esas paredes algunas docenas de miradas me atraían poderosamente, porque ninguna de ellas repetía reflejos o sentimientos. Eran miradas de mujeres. Algunas serenas, dulces, reflexivas, soñadoras, lejanas, pícaras, provocadoras, otras de terror, de lejanía, de contemplación, inquisidora, interrogante, misteriosa.  Permanecí durante un buen rato en aquella sala, con la sensación de ser objeto observado a la vez que trataba de descifrar qué se ocultaba tras cada una de aquellas miradas. A la salida, una pequeña librería en la que adquirí un álbum de gran formato que contenía buena parte de estas obras.
 ¿Le gusta Mucha? Me inquirió el librero. Asentí a su pregunta,  -pero me llevo una colección de miradas- . Pertenecían a los rostros femeninos que Alfons Mucha plasmó en su pródiga producción de cartelería, de la que una buena muestra colgaba de aquellos muros. No oculto mi gusto por el Art Nouveau, pero aquel encuentro casual me proporcionó la oportunidad de ahondar en la obra de este pintor para valorar lo excepcional de su diseño.

Además, a qué venía todo esto. Ya me acuerdo.


Hoy es el día del sol invicto, del solsticio de invierno. Empieza el invierno que siendo sustantivamente masculino, es representado alegóricamente por Mucha por otra figura femenina que destaca sobre un fondo yermo, con naturaleza despojada ya de su otoñal vestimenta y en la que la nieve hace presencia. La alegoría se cubre con una blanca túnica de la que sólo es visible su rostro. Unos ojos que miran hacia algo que ha quedado atrás. Quizás desconfiados.
 No lo sé. Nuevamente los ojos y la mirada.

23 de julio de 2019

LA CEGUERA ENSAYADA


Las preces políticas que  se nos han mostrado en los días anteriores al debate de investidura han dejado muchas cosas en su sitio. El PSOE tiene aún una genética rencorosa hacia lo ocurrido en 1917, año en que las escisiones produjeron la creación del Partido Comunista de España. A estas alturas seguir manteniendo esas  añejas rencillas, cuando del partido comunista dejó de existir en estructura y en ideología hace ya bastantes años, cuando menos parece propio de una gerontocracia  que apesta a naftalina política, que sigue ejerciendo internamente en el Psoe.
A Sanchez se le ha olvidado que la deriva de su partido durante más de 15 años, obedece principalmente al lobby socioliberal que lo ha dominado. Un socialismo ilustrado, (todo para el pueblo pero sin el pueblo) lo alejo de las bases y sobre todo de aquellas bases de votantes (militantes o no). Un electorado de izquierda que poco a poco fue abandonando al PSOE y que alimentó en gran medida la nueva fuerza emergente de Podemos, cuando las propuestas que emanaban se diferenciaban bastante poco de las neocapitalistas del Partido Popular. Sanchez sufre de una ceguera ensayada y articulada por esos mismos grupos  internos que lo expulsaron de la política, cuyas caras ya no vemos pero si su intento de control al que sucumbe el nuevo secretario general. Se  le olvida igualmente al Sr. Sanchez que el proletariado sigue existiendo bajo nuevas fórmulas de explotación, desigualdad y pobreza, y me resulta escandaloso que argumente ahora resultarle duro tener que negociar una coalición con Unidas Podemos, cuando lo duro son los niveles de precarización, desigualdad y pobreza que azota al conjunto de la sociedad española.  Eso es lo realmente duro, señor candidato a la Presidencia de Gobierno. Y está claro que el socialismos europeo, la socialdemocracia,  ha fracasado precisamente por sus pactos con las políticas neoliberales de Europa,  fragmentado en facciones políticas de una izquierda con conceptos más amplios, como la ecología, medioambiente, igualdad, etc. Son lo que el neocapitalismo llama “populismo radical de izquierdas”.
Abróchese los machos políticos señor candidato y entienda que los resultados de las urnas no tienen más que una lectura: gobierno en colación con medidas correctoras de todo aquellos derechos sociales y económicos que le han sido arrancados durante la crisis al conjunto ciudadano más desfavorecido.  La dirección contraria es alinearse con las tesis de los economistas de Chicago, que impera ya en EE.UU y que se ha extendido a Europa: Para que los ricos sean más ricos, los pobres tienen que ser más pobres”. Entonces su partido pasará a integrase en la nada política de la socialdemocracia europea, y como decía el cartel de la  entrada a la laguna Estigia de Dante: Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate. (Perded toda esperanza los que aquí entráis). Era la puerta al infierno de la Divina Comedia.


TIEMPOS Y HORAS


TIEMPOS Y HORAS
Los días transcurren ahora de otra manera. La pauta urbana que controla el ritmo diario de nuestros latidos, ha desaparecido. El limitado horizonte de las paredes que encajonan nuestras miradas se han roto. Los acrílicos colores  que nos rodeaban con adecuada uniformidad elegida han sido sustituidos por la aleatoria combinación que proporciona lo natural. Ahora la amplitud del paisaje permite una libre elección del disperso orden de colores que han ido salpicando los fondos marrones y blanquecinos de esa gran pantalla que ofrece el valle del Guadalbullón, con el pico de Moroche sobrepuesto a los grises de la imponente Sierra Sur. Un cuadro de colores modificados por la mano antrópica en el que los amarillos del cereal han sido sustituidos por el verde oliva, que circundan esos puntos de pincel blanco  marcando los cortijos y caserías de las faldas medias y bajas de la sierra. El reloj se ha quedado colgado en el mismo clavo en donde reposaba la vieja llave de la cuadra. Ya no marca las horas, tal como deseaba la canción lejana de Lucho Gatica. Tras el alba, y un poco más arriba del caserón del Espeso, la serrezuela de Pegalajar deja asomarse los primeros rayos de sol que se filtran entre las tupidas ramas de los pinos y las luces y las sombras comienzan a derramarse por la lonja de la casería para ir marcando en el suelo el transcurso de la jornada. Sin segundos, sin minutos, sin horas.
Del valle del río, sube en los atardeceres una brisa que mitiga en parte el rigor veraniego y ordena silenciar el canto monótono de las cigarras que durante el día acompaña al entorno, huérfano ya de tordos, jilgueros y verderones.  Nos anuncia que el día comienza a tocar fin y entonces fijamos nuestra vista hacia el sur para ver como el sol en su caída pinta de bellos e infinitos matices  esa sierra que domina el punto cardinal.
A veces la brisa cesa. Deja paso a un tórrido vendaval de aire, que viene cargado de cuentos e historias de oriente lejanos, que quedan prendidas en las ramas de los pinos; entre ellas se hablan y cantan: es el aire solano. Arranca las flores secas del adelfar y alfombra el paseo que transcurre entre higueras y algún que otro frutal más.  Este viento fuerte y hasta molesto limpia los ramajes de viejos nidos y hace caer alguna que otra historia, que son recogidas entre las agujas secas del pinar, como esta que ahora os relato.  La columna y quien está tras de ella se aprestan a ver como pinta la uva y su madurez, para volver cuando las higueras estén en su mejor sazón.

4 de julio de 2019

MUY AGRADECIDO


Por Junio acaba el curso escolar. El tiempo le borra a uno la fecha exacta del día pero el recuerdo de otras cosas permanece inalterable. Mi escuela era el Grupo Escolar de Mariano Velasco, en la Magdalena. Me queda una visión imborrable de mi periplo escolar. No era una escuela al uso, pese a su ubicación en un barrio de extracción humilde y precaria que era el cuadro general de la mitad de la década de los cincuenta, para una parte de la población. Tenía una escuela enfrente de mi casa, la de Los Caños, en lo que fueron las Carnicerías, hoy abandonadas por la incuria. Sin embargo mi padre no erró en la elección. Aquella unidad escolar magdalenera, disponía de una biblioteca. No era excesivamente grande, pero sus acristaladas mamparas fueron la mejor ventana por la que el mundo futuro de Verne y las aventuras de Salgari, se colaba por aquellos vidrios turbios. Teníamos un comedor en el que se proporcionaban treinta o cuarenta comidas diarias, de asistencia periódica obligatoria para no hacer distinciones de la necesidad. La comida se recogía diariamente en el Hospicio de Mujeres (Palacio de Villardompardo), con un carrillo que portaba aquel perol inmenso. Había cola para llevarlo. En la misma planta baja se ubicaba una sala que denominábamos “la mecánica”. Allí se impartían clases de carpintería, ajuste y algo de electricidad, para aquellos alumnos a los que se adivinaba que los estudios nos les acompañaban. Finalmente, en la última planta, una habitación soleada, orientada hacia el castillo, albergaba cientos de canarios que eran cuidados por los alumnos más aventajados. Le llamábamos “el coto”.  Todo esto hubiera sido imposible sin la dedicación de los maestros que en aquel grupo impartían su docencia. D.Angel Martínez López en los parvularios, D.Luís Martínez Piña, Director y maestro del segundo grado, D.Adriano León, regía el tercer grado y compartía las clases de “la mecánica” con D.Armando Zamorano Real, a cargo del último de los cuatro grados y del que salíamos preparados para el examen de ingreso en la enseñanza media. Los cimientos es el elemento más importante de la construcción. Sin ellos el mejor de los edificios acabará cayendo. Por eso mi memoria destina una parte a aquella época y sobre todo a aquellos hombres. El amor por la lectura y el saber vino en parte de las manos de ellos. He procurado en mis publicaciones hacerles mención. Merecida y necesaria mención a una profesión que la sociedad actual no aprecia, cuando en sus manos está el primer peldaño del futuro. Por eso a mis maestros les quedo siempre muy agradecido.

4 de abril de 2019

DEGENERANDO





La presentación de listas a las próximas elecciones, ha sacado a la luz el fichaje de algunos toreros para engrosar las filas parlamentarias. He buscado en los anales de la política española alguna referencia previa que tuviera similitud con que  profesionales del toreo hubieran cambiado las artes de Cúchares, por las de Sagasta. No he encontrado nada. Como tampoco me suena que ningún torero se haya pronunciado, tiempos atrás, ante los muchos problemas sociales o económicos que acucian a España. Más bien han procurado mantenerse al margen de todo e ir a lo suyo que es engañar al toro con la muleta, cortar orejas y rabos,  y conseguir una buena hacienda con su correspondiente ganadería.
Al parlamentarismo español, bastante polarizado en estos últimos tiempos, con el verbo grueso, desmedido e insultón, no le faltaba más que añadir este ingrediente de  irreconciliables pasiones taurinas, para volver a aquella España de: Viva Lagartijo, muera El Guerra.
Imagínense una sesión de nuestro Congreso en la que su Presidente, saque el pañuelo blanco, para cambiar de suerte en la palabra. O que el interviniente brinde su discurso, montera en mano. O,  a sensu contrario, una mala tarde de un torero, sea castigada con una moción de censura, en vez de la tradicional tirada de almohadillas.
El desempeño de la representación ciudadana requiere, en mi opinión, una trayectoria mínima que acredite por lo menos esa voluntad de servicio al colectivo común. Independientemente del color político, al menos seriedad. La política no puede convertirse en un cartel de Las Ventas en San Isidro.
Se cuenta una anécdota del gran torero Juan Belmonte,  conocido por el Pasmo de Triana, que en una corrida de toros una persona relevante le pregunto al “maestro” por un tal Miranda, que había sido banderillero suyo con bastante arte  en colocar los palos. Y contesto Belmonte: Ahora está de Gobernador en Huelva. El contertulio asombrado volvió a preguntar: ¿Y cómo ha llegado hasta ahí? A lo que el Pasmo de Triana, genialmente contestó: Pues degenerando, degenerando.
Es norma de lógica, que en el Congreso haya políticos, y en las plazas de toros, toreros. El mundo del revés, puede formar parte del artificio literario, pero nunca de la política  Pero además es lo que le conviene a un país para progresar y consolidar su democracia.
 Sin ocurrencias

14 de marzo de 2019

RUTINA Y BARBARIE





Releyendo a Víctor  Hugo,  me llamó la atención una frase que subrayé: La rutina es el pasado que se obstina en seguir. Las palabras de este romántico francés me han hecho relacionarlas con estos tres últimos asesinatos de la mano de la violencia machista. Uno de ellos, además, ha coincidido con la celebración del 8M.  He revisado todos los medios de comunicación, y sobre todo las redes, para comprobar que tristemente no me daba la impresión de que hubiera ocurrido nada que pudiera adjetivarse como excepcional. Es cierto que estos tres asesinatos han sido objeto de noticia, pero distingo entre esto y la opinión, que va siempre más allá de la reseña.
Cuando la sociedad española se ve sometida a una convulsión tan perversa en cuarenta y ocho horas, que trasgrede terriblemente no sólo la ley que prohíbe matar, sino el hecho de que el hombre mata  y elige su víctima por ser mujer, es necesaria una respuesta no sólo en el ámbito de la noticia. Las columnas de opinión y  las editoriales deben de expresarse con la máxima dureza, ante una barbarie de este tipo.
Bien está el clamor que recorrió las calles españolas el 8M, pero ese ejercicio ciudadano de reclamar la igualdad que nuestra Constitución proclama nada más y nada menos que en su título primero como valor fundamentador del sistema jurídico, es un ejercicio del día a día. Los derechos ni son ni están para ser objeto de alarde anual.
Decía pues, que las redes sociales no han reaccionado clamorosamente ante estas cuarenta ocho horas de odio y sangre. Es cierto que asiduos como Miguel Lorente y otros/as no dejan de ser una voz en defensa de la igualdad y en condena de la violencia machista, pero a veces da la sensación que predican en un desierto peligrosamente desentendido de este cáncer social que corroe a nuestra sociedad.
Por eso la conversión en rutina de la escucha y conocimiento en medios y redes de la violencia machista y sus más extremas consecuencias, el asesinato, producen un efecto peligroso, tal como es el retroceso a los tiempos de: la mate porque era mía.
Añadámosle este rearme patriarcal promovido por fuerzas políticas de ultraderecha, para los que los derechos de la mujer deben de ser revisados y encajados en el “orden de toda la vida”, de acuerdo con la filosofía de Machistoteles, y tendremos la posibilidad de ver el “Ministerio del tiempo”, no como una serie de ficción, sino como una realidad cuya puerta de salida será difícil de encontrar.

ME VOY PA CADIZ



MI TRES POR CUATRO

Empujando y soplando
para quitarme las penas
¡¡ Ay mi levante solano !!

Al sur del sur me has mandado,
para cambiarme de aires,
para disfrazar pesares.
Un poniente de blancos,
un poniente de azules,
arrastrando papelillos
al son de un pito de caña
y un cante de ida y vuelta,
bailan la serpentinas,
 con un tanguillo en la Caleta.

Dame un abrazo ventolera
y llévame contigo volando
al carnaval gaditano,
con un pasodoble
en el alma
al compás del tres por cuatro.

15 de febrero de 2019

LA NOSTALGIA DE LA VOZ









Al principio fue la palabra, y la palabra dijo: hágase la radio. Y la radio se hizo y la radio habitó entre nosotros. Y así ha sido desde que en 1923 iniciara sus emisiones la emisora Radio Ibérica en Madrid, y la primera emisora con licencia oficial, la EAJ-1 de Radio Barcelona.
Y desde entonces el éter, (que es como llamamos los radioaficionados al espacio radio eléctrico) se vio surcado por voces y sonidos compartido con las nubes y los pájaros. La percepción de una voz, como la visión de un cuadro o el sentimiento que nos transmite escuchar una pieza musical es algo absolutamente subjetivo. Hay voces que atraen, que comunican y que pasado el tiempo se asocian como los olores a momentos y sensaciones vividos. La voz y el sonido llegaban a los hogares a través de aquella chimenea que, revestida de madera y llena de luces, nombres y botones ocupaba un lugar preeminente en las casas: el receptor de radio. Era el ara de la modernidad y de la conexión inmediata a las realidades que antes nos estaban vetadas, por lejanía o por otras circunstancias. Todo lo que llegaba a nuestros oídos era por medio de la voz. La voz era generosa y propiciaba que la revistiéramos de una carne y hueso imaginarios. Intensidad, tono y timbre daban rostro a la voz que mágicamente era diferente para cada uno de los radioyentes. El milagro de la multiplicación de los panes y los peces en versión moderna. Una sola voz acogía miles y miles de rostros y de escenas imaginarias.
Esa carencia de imagen propiciaba la creación del que éramos actores y creadores.
La voz nos creó esa memoria del sonido y como decía antes evocadora de momentos y sensaciones.
Pese a los avances tecnológicos yo sigo siendo de ese mundo de la voz y el sonido, porque me deja espacio para crear, porque sólo me ocupa la audición y me deja libre el resto de los sentidos, porque no me somete como la televisión.
Ese descubrimiento de la comunicación universal me condujo con el tiempo a la radio afición, para convertirme en oyente y locutor, y me produjo infinitas satisfacciones abrir los diales de las frecuencias, para dar en una tarde tres vueltas al mundo, cuando no existía ni el internet, ni los móviles, ni la multitud e variantes comunicativas, y hoy aun, pese a todos estos avances tecnológicos, me sigo sentando frente a esa gran ventana para seguir sintiendo el calor y el color de las voces.
Las voces y los sonidos; evocación. Los que nos acompañaron y nos acompañan como un eco lejano. De la primera hora de la mañana de aquel Juan Jose Molina en Radio Jaén: Buenos días amigos deportistas, hasta los “saludos cariñosísimos” de Juan Ramón Lucas.
Recordemos el 13 de febrero, día Mundial de la Radio a actores de Radio Nacional y la SER que nos entretuvieron, con teatro, radio novelas etc.…Juana Ginzo, Matilde Conesa, Guillermo Sautier, Fernando Dicenta, Pedro Pablo Ayuso, al narrador Fernando Varela etc, para sentir que la voz sigue más viva que nunca.

1 de mayo de 2018

LA CASERÍA DEL CRISTALERO









La casería forma parte inseparable del paisaje del olivar. Es elemento expositor del patrimonio cultural de nuestra provincia, tanto en lo referente a lo arquitectónico, como por la guarda de muebles, enseres, herramientas, etc, de unas épocas previas a la mecanización de la agricultura olivarera.
Su conservación contribuye a fijar los vestigios históricos que entorno al olivar aún se mantienen en la provincia de Jaén.
Pasado el portón de Casa Grande, por el camino que lleva desde Puerto Alto o Puerto de la Silla al Puente de la Sierra, se abre por el margen izquierdo de este un sendero o carril, que blanquea entre los  verdosos plateados de los olivares.  Arropan sus ribazos los matagallos, que se entremezclan con algún que otro brezal y plantas silvestres, marcando de forma alegre las lindes de la senda.
Al final de este  carril, la casería de El Cristalero  se asoma  desde un altozano a la vega del rio Jaén.   Edificación de teja que daba cobijo a la molturación de aceituna con un más que probable molino de viga, para atender la producción  de las fincas anejas.
De nombre singular, da qué pensar en sus propietarios y actividad industrial que estos desarrollaban, ya que por referencias de mediados del siglo XIX este título  rotulaba por entonces a esta construcción agrícola. Puede que dicha nominación pudiera obedecer también a un mote que agrupara a un clan familiar, transmitido de generación en generación, sin que tuvieran con posterioridad ninguna relación con la fabricación de cristales.
El caso es que en el censo rural de 1869 aparece en propiedad de D.Antonio María Aguayo y Velasco, pasando en sucesivas transmisiones a José Gutiérrez de la Vega (1873); Antonio Ochando Luna (1890-1905)…...
Hoy en día las personas encargadas de la guarda y mantenimiento de la casería  son Paco y Virginia; es decir: sus caseros, que es la definición  de este término popular, contenida en el Vocabulario Andaluz de D.Antonio Alcala Venceslada. Son ellos los que dan calor y alma a lo que era descrito no hace mucho por el escritor costumbrista, D.Manuel López Pérez : “el olvido y una cortina vegetal de olivos aíslan precariamente a la Casería del Cristalero”.
Cuando llego a la casería acompañado de Paco, su dueño, nos recibe un casero de oportunidad: un canelo de indefinida genética, de pelo corto,  andar ligero, hocico partido y con ciertos atisbos de podenco y pachón, que nos acompaña husmeador y saltarín, atendiendo al nombre de Chico
La edificación, mantiene aun parte de los cuerpos que ostentaba en sus orígenes, desapareciendo los destinados a molino y manteniendo los muros de lo que en su día fueron trojes de aceituna, convertido uno de ellos en alberca.
Se accede por la fachada oeste, sombreada por una hermosa parra virgen que refresca de la torridez veraniega la lonja y los poyetes que la circundan. La gata blanca, de preñez manifiesta, sestea a su amparo.
La otra camada se los mató la garduña que merodea siempre por aquí.   - me comenta Paco.
Nos asomamos a los miradores que pacientemente ha ido construyendo su dueño, alarife autodidacta de notable resultado. Desde allí se divisa la vega del río Jaén, ocupada ya por olivos en su mayor parte. En una zona despejada  de la vega, Paco ha vuelto a recuperar la utilidad  hortícola de antaño, devolviéndole la condición que tuvo la casería de “casa de olivar y huerta”.
Se divisa desde allí el asomadero en donde concluye el rosario de cipreses por cuya senda paseaba el Marqués del Cadimo, desde su Casería de Los Naranjos.
Hacia el sur, mi amigo ha empleado sus horas jubilosas en canalizar un manantial construyendo un pilarillo, que refresca y acompaña  musicalmente con su sonido los cantos de jilgueros y verderones.
 El silencio de la paz de la vega es roto armoniosamente; casi mejor, acompañado.
Antes de irnos, Paco llama al canelo:!! ¡Chiiicooooo ¡¡
Le deja una copiosa ración de huesos, y otra  de pienso para los gatos, imprescindibles animales para tener guardada y limpia de roedores una casería que se precie.
Bien pasado ya el mediodía, abandonamos la finca.
 Por el camino de vuelta, me sigue rondando en la cabeza : 
¿ quién fue “El Cristalero” ?

 (A mis amigos Paco y Virginia)



17 de abril de 2018

LA GRAVEDAD







La gravedad empujaba a las manzanas de Newton a caer. Esta misma ley facilitaba a su vez la caída de las manzanas que se estaban pudriendo, ya que lo único que hacían era perjudicar al árbol.

Una ley física complementa los procesas y la mecánica biológica.

Gravedad viene de grave  y en su primera acepción en el diccionario de la RAE nos dice:” Que tiene o puede tener peligro o consecuencias perjudiciales” y pone como ejemplo: “error político”.

Esta adjetivación puede aplicarse además de otras de más contundencia gramatical, a los hechos que rodean a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Sra. Cifuentes. Estas circunstancias, jaleadas y aplaudidas fanáticamente, sin más argumentos que “ser la nuestra”, ponen en evidencia el modelo de forma de vida en común que quieren expandir al resto de la sociedad.

Las leyes que gobiernan la política, debieran ser hermanas de otras tan cuánticamente  perfectas, como la de la gravedad, que ordenan de forma tan maravillosa el universo. Los griegos de la época de Pericles intentaron primero razonar esa perfección universal para luego por medio de la filosofía, aplicarla al ser humano y sus conductas.

Debieron de dar con alumnos como la Sra. Cifuentes,  (de “visión rápida y centraminada de la asignatura, como nos decía el profesor Cazorla en Granada), que malograron el que la política se revistiera de fórmulas para que la ética fuera el primer principio del gobernante. Cuando esto no ocurre, la manzana podrida corrompe al resto, y el árbol, el “demos” griego que es la base política se acaba también corrompiendo.

En política, los medios deben de justificar el fin, y no lo contrario, que es lo que gravemente nos vienen queriendo hacer ver aquellos a los que mediante el contrato social nos representan. La ciudadanía debe de hacer un uso exquisito y meditado de la figura de este contrato y a quien se lo firman, porque delegar dos veces en quien incumple lo pactado, es acto de necios; es decir: engañarse a sí mismo.




14 de enero de 2018

OCURRENCIAS

¡¡ Pero que ocurrencias ¡¡

Mandar la estación intermodal a los campos de Castilla.
¡¡ Que poetas nos han salido estos regidores munícipes  ¡¡,  y es que en Jaén “pasan cosas”, como diría su máximo jefe de fila política.  Con dar un somero vistazo a las ubicaciones de estaciones en  las  capitales de las provincias andaluzas podemos ver que todas están situadas en lugares integrados en el urbanismo céntrico de la ciudad. Incluso en Cádiz, que pese a su falta de espacio material, el tren llega hasta lo que sus ingeniosos habitantes llaman “cai-cai”; o en Málaga que te bajas del vagón oliendo a boquerones.

La estación de ferrocarril actual está perfectamente insertada en Jaén. Sitio hay para combinarla con una intermodal, soterrando vía y poniéndose de acuerdo con Adif.

Que no haya voluntad o dinero es otra cosa, pero tan aguda ocurrencia apesta a un mal que se llama especulación urbanística .  No hay que ser muy listo para olerlo.

8 de enero de 2018

ESPEJOS



Los espejos de hoy son de una crueldad extrema. Reflejan de forma inmisericorde las realidades, sin concesión estética alguna.  Han perdido esos viejos marcos dorados, en cuyo interior el azogue acristalado invitaba a mirarse. 

Un reflejo de imagen distorsionado por esa estructura imperfecta de la reflexión, llena de una turbidez que permitía establecer una conversación interesada entre imagen y realidad, para adaptar esta última a la dulcificación conveniente de la visión estética de nuestra figura.

Además, el inexorable paso del tiempo era seguido por aquella composición inestable de la imagen. El deterioro del azogue acompañaba solidariamente al nuestro, de ahí que el “azogarse” en el sentido académico de turbación o impacto emocional, no se produjera al reflejar la cana o la arruga.

Por tanto, estos espejos eran poseedores de esa misericordia enmarcada en rubios estucados, de la que carecen los actuales. Altares de la divina piedad.

La tecnología actual crea otros espejos a los que nos miramos, bajo otros principios físicos diferentes. Estos últimos son implacables e inicuos. Nada mas asomarnos a ellos nos desnudan exterior e interiormente para mostrar nuestras más sutiles intimidades y las retienen pese a que no nos sigamos asomando a su marco.

Es cuestión de elegir en donde queremos mirarnos, pero hacia el interior de cada uno, ordenarse, vaciarse, como señalaba Jodowrosky, sea la imagen más sabia.


MAGOS Y CORONAS


Hoy es el día de los magos y de la magia, en cuyas noches suceden cosas maravillosas, porque vienen de la mano de gente sabia que las invoca.
Los reyes se han quedado en sus casas, rodeados de oropeles. No tienen ningún día que los celebre porque mandaron a la hoguera a la utopía y la ilusión. 
¡ Pobres ¡¡ 
¡ Qué pobres son ¡¡

21 de febrero de 2017

ESTAMBUL



ESTAMBUL

Sentado en Ortaköy,
cuando el sol
se pinta de azafrán,
la sangre
me huele a hierbabuena.
El Bósforo se tiñe
de olores
hasta que el agua
se torna café espeso
en esa taza pequeña
en la que se vuelca la noche.
Del otro lado del puente,
exhalan los alminares
una brisa de canela,
un cante
que me sabe a seguiriyas.
Cante de lo que se acaba
sin descifrar si habrá mañana.
¿Y mañana?
El alba revoloteará
entre el verdirojo de los geranios
de la Mezquita Azul,
y la luz
volverá  a Estambul.
In sha Allah ¡!